Experimentación de otro planeta
Desde el primer momento en el que a Hans Zimmer se le encargó la banda sonora de su libro favorito, no había duda, que la música sería un aspecto más que haria monumental el primer filme. Como ya ha confirmado el autor varias veces, tanta fue su emoción por componer la musica de este, que tuvo que rechazar Tenet de Christopher Nolan, para así dar pie a su banda sonora más ambiciosa.
Aún así, parece que su ambición no llegó a su cúspide tras la primera entrega de la saga, ya que antes de ser confirmada la secuela, el ya había comenzado con la banda sonora, de una película inexistente en ese momento: Dune: parte 2. Esto, provocó que incluso antes del anuncio de esta, el compositor ya poseía c más de 90 minutos de música. Denis Villeneuve (el director de la películas Dune y Dune: parte 2), halaga a el compositor de poder beneficiarse de esos increíbles minutos para dejar fluir más su imaginación a la hora de realizar la segunda parte.
Dune, aparte de ser un gran reto visual, Zimmer, ha confesado en muchas ocasiones la gran dificultad que le trajo trabajar en estas partituras. Desde el inicio, Villeneuve, le encargó piezas con un gran toque "femenino" y "espiritual", lo cual logra desde el primer minuto de metraje. Pero, aquí no quedo la cosa, el famoso compositor, rompió sus límites encargando el diseño y fabricación de nuevos instrumentos. Estos, se grababan para ser más tarde distorsionados de manera electrónica. Además con fin de modificar estas novedades musicales, también se encargó de diseñar nuevos módulos de sintetizadores para gozar aún más de unos nuevos sonidos, completamente extraídos de otro planeta.
Con la segunda entrega, Hans Zimmer, vuelve a utilizar todas estas herramientas concebidas para su predecesora, para bendecirnos con una secuela llena de sonidos épicos que acompañandurante las 2h 40 minutos de metraje.
Si solo me pudiese quedar con una de las piezas que componen el álbum, no tardaría ni dos segundos en responder, con una respuesta clara y concisa Kiss the Ring. Una obra, situada muy próxima del final del metraje, que acompaña al momento cúspide de este. Con objetivo de no hacer mucho spoiler, no me adentrare más en detalles, pero me detendré a señalar la delicadeza y fuerza que contienen esos 3:12 minutos y que resumen a la perfección la esencia de esta película.
Sin duda, puedo afirmar que el Oscar a mejor banda sonora del 2025 ya tiene nombre y apellidos, Han Zimmer. Y espero, que este no sea el ultimo ya que aun le queda la banda sonora de la siguiente continuación, con la cual, si sigue con el mismo rumbo no me sorprenderia que obtuviese su 10 Oscar.




Comentarios
Publicar un comentario