MI EXPERIENCIA MÁS RELIGIOSA

Religiones, alianzas y poder, esas son las tres palabras que se me vienen a la mente, al pensar en esta obra maestra dirigida por Denis Villenueve, Dune 2. Una obra que logra consolidar todos sus elementos, y dar como resultado una obra maestra, o como muchos han decidido denominar “una experiencia religiosa”.



La premisa de esta surge justo donde la dejamos en la primera parte, la casa Atreides derrotada, Paul y su madre tratando de ganarse la confianza de los Frenen y los Harkonen tratando de hacerse con la dominación total del planeta. 


En esta nueva entrega, el hilo narrativo, es genuinamente claro y preciso, y aún más, si sientes que no te enteraste bien de la anterior, no te preocupes Villanuve, es plenamente consciente de sus errores por ello, logra recapitular los acontecimientos anteriores de manera sutil, para lograr dejar a todos en la misma línea de salida. 

La producción, llega a un nivel que increible, representando con todos los elementos visuales posibles las características de cada casa y especimen. Esto otorga como resultado un mundo completo, con diferentes capas de complejidad, ejemplificadas solo con la mayor herramienta visual que existe en este arte.


Además, el increíble trabajo de Han Zimmer, con esa espectacular banda sonora formada por tintes futuristas, logrados gracias al manejo del compositor un sintetizador, con el cual logra conseguir efectos de sonidos humanamente imposibles. Esta banda sonora es fusionada con los increíbles efectos sonoros de Mark Mangini, el cual llevó una experimentación, hasta llegar al punto de introducirse un micrófono por la garganta, para realizar los sonidos de los gusanos de arena. 

 

La fotografía, como era de esperar, es espectacular. Villeneuve, no pierde ningún plano para expresar transmitirnos exactamente lo que quiere, y añadiendo algo más, de manera hermosa, cualidades que a día de hoy en la ciencia ficción parece que se han perdido completamente. Cada encuadre podría ser perfectamente una obra de arte expuesta en un museo - y sinceramente yo pagaría por ir a ese museo-. 






Como dato curioso, cuando veais la película, en el planeta de los harkonen, fijaros que a pesar de tratarse de un fragmento a blanco y negro, hay algo distinto que le da un toque, pero no sabeis explicar bien. Eso es gracias a que, esta parte, fue grabada además en infrarrojos con una cámara Alexa LF, modificada para grabar en este formato.


Y así, halagando todos los puntos positivos de esta película podría pasarme horas. Pero, no hablaré más por tal de que con vuestros propios ojos podáis admirar todas las brillantes cualidades de este filme. Por eso, mi mayor recomendación, que aproveche vayáis al cine, os sentéis en nuestras butacas favoritas y paseis una experiencia cinematográfica tan increíble como la que experimenté yo.


Aun así, si tras verla os quedais con ganas de saber más sobre ella, aquí os dejo con un video con el detrás de escenas para que podáis admirar la complejidad de la cinta.




Comentarios

Entradas populares